Las correas transportadoras de mineral chancado están sometidas a una gran cantidad de fallas que
atentan contra su vida útil en todo momento. Uno de los grandes problemas que se tiene hoy en
día es la incrustación de rocas en la correa, al caer éstas desde el alimentador. Estas
rocas incrustada provocan muchas veces el corte de la correa sin previo aviso, generando grandes
problemas para los equipos encargados de la mantención de éstas, involucrando elevadas pérdidas de
tiempo y dinero en repararlas, y disminuyendo su productividad.
Además existen otros problemas que atentan contra la vida útil y disponibilidad de las
correas, como son el desgaste superficial, las fallas de empalmes,
las rocas incrustadas, y los agujeros, entre otros.